Decálogo de los concursos literarios
- literaturanyc
- 25 nov 2025
- 2 Min. de lectura

1.- Si concursas, cree con firmeza que puedes ser el ganador. Si dudas, si no estás seguro, si tu obra te parece chiquita, si te da miedo el qué dirán, si te cuestionas demasiado tu valía, mejor no lo hagas.
2.- Si redactas mejor de lo que escribes, aprende a escribir, después concursa. Una cosa es tener habilidades de redacción y otra narrar de una manera atractiva, poderosa, convincente.
3.- Si no redactas bien, si tu ortografía es pésima, si no sabes construir frases bellas, escuetas y sin mácula en cuanto a su sintaxis, su fuerza narrativa, no concurses. En los concursos, las faltas de ortografía, las carencias sintácticas —cuando no lleven una intención narrativa— son señales de alerta, pues denotan un autor descuidado, una autora a la que le faltan habilidades, y son trabajos que se descartan con facilidad.
4.- No te pongas sentimental ni cursi a la hora de poner tus dedicatorias. Si pones “Gracias a mis padres que me dieron la vida y por ellos soy todo lo que soy”, de seguro, todo el libro está escrito en el mismo tenor y no augura una buena lectura.
5.- No insertes fotografías, dibujitos, ni entregues el libro escrito en hojas amartilladas. Despójate de esos vicios escolares. No se trata de sacar diez o de obtener una estrellita en la frente.
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6.- No concurses con trabajos que copien el estilo de otros, otras. García Márquez sólo puede haber uno. Cortázar sólo puede haber uno. Clarice Lispector sólo puede haber una. Crea tu propio estilo.

7.- Si vas a concursar, cree que el concurso es de buena ley, que no hay recomendados ni consignas de quién ha de ganar, que los jurados son honestos y dictaminarán al ganador o ganadora conforme a su leal saber y entender, sin mano negra ni ayudaditas a los cuates o cuatas. Confía.
8.- No ganarás, hazte a esa idea. Desear ganar, desearlo con toda el alma, no ayuda. En los concursos no hay ley de la atracción, decretos de sueños convertidos en realidades o pensamientos mágicos que harán de ti el seguro ganador. Para ganar intervienen muchos factores: quiénes son los jurados, cuántas obras se presentaron, qué tanta calidad o no haya en los otros trabajos. Ganar es tener talento acompañado de un golpe de suerte.
9.- Si el premio es para ti, lo obtendrás, no importa si llueve o truene, si te pones o te quitas. Tú preocúpate por escribir mejor, por escribir un buen libro, el más grande de todos.

10.- Cuando ganes un premio literario, acéptalo. Ganaste. Goza ese momento, emborráchate, sé feliz porque entre muchísimos textos eligieron el tuyo, gasta el dinero que te den como te plazca y cacarea tu triunfo a los cuatro vientos (hoy llamados redes sociales).
Concursos literarios



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